He tenido el honor de participar en el libro publicado por La Fundación de Estudios Financieros (FEF) en colaboración con ESADE  sobre «Las economías emergentes y el reequilibrio global: retos y oportunidades para España», cuya finalidad es contribuir a enriquecer el debate sobre los mercados emergentes y sobre el papel que España puede desempeñar en relación con su desarrollo.

El trabajo ha sido dirigido por Javier Santiso, profesor de Economía de ESADE y director del Center for Global Economy and Geopolitics de ESADE (ESADEGeo).

El capítulo que he escrito junto con Manuel de la Rocha aborda el papel de las Instituciones Financieras de Desarrollo en los Flujos Financieros de países emergentes.

El encargado de clausurar el acto de presentación del estudio ha sido Javier Solana, presidente del Center for Global Economy and Geopolitics de ESADE.

Comparto con vosotros el comunicado de prensa sobre el acto y el libro

«En los últimos tiempos estamos observando un desacoplamiento en el crecimiento de las economías emergentes con respecto al mundo desarrollado. Estas economías han surgido como principales catalizadoras de crecimiento y ahora aparecen como sus principales protagonistas. El grueso del crecimiento mundial proviene de países emergentes, en particular, de Brasil, Rusia, India y China (BRIC). Lo que estamos viviendo en la actualidad es un cambio sin precedentes en las riquezas de las naciones, que se están reequilibrando hacia las economías emergentes, y en el que la crisis de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se está convirtiendo en un factor adicional de aceleración de este proceso.

El mundo se está descentralizando a una gran velocidad: ha dejado de tener un centro ubicado en los países de la OCDE. Los antiguos conceptos de centro y periferia ya son obsoletos; hoy en día, las economías emergentes realizan más comercio e inversiones entre ellas que con los países de la OCDE. Igualmente, las clasificaciones países desarrollados vs. países en desarrollo, o incluso países de la OCDE y países emergentes son cuestionables: dentro de la clasificación países de la OCDE hay cada vez más miembros de la clasificación emergentes. El país más rico del mundo (Qatar) no es de la OCDE, al igual que algunos de los más industrializados del planeta, como Singapur o Taiwán.

El propósito de este estudio es recoger este movimiento, este tsunami y vuelco del mundo que estamos viviendo, y profundizar en las oportunidades y los retos que representan las economías emergentes, mostrando la diversidad de una nueva realidad que configura el nuevo siglo.

Lejos de ser un reto o una amenaza, los cambios que estamos presenciando, con el auge de los mercados emergentes, representan una oportunidad única para España, un país que en el pasado ha sabido apostar masivamente por estas economías y al que ahora le toca reinventar su relación con ellas, de una forma más bidireccional, no sólo como emisor de inversiones o asentamientos, sino también como receptor. Para ello deberá destinar toda su energía e inteligencia para atraer a esos nuevos socios, que serán una parte fundamental de la economía y del mundo del siglo XXI».